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diumenge, 16 de setembre de 2012

Amor/Desig

No es cierto que nuestro cuerpo nos pertenezca, siempre pertenece a otro: a aquel o aquella que lo hace despertar.


De l'article de Gustavo Martín Garzo El príncipe de las tinieblasEl País, 15 de setembre de 2012.